Los preparativos para la cita mundialista fueron iniciados inmediatamente, especialmente debido al apoyo entregado por parte del presidente de Chile Jorge Alessandri, quien asumió en 1958. Los planes para modernizar gran parte del país, especialmente en cuanto a transportes y telecomunicaciones, avanzaban velozmente. Dittborn pensó en que el sueño de su Mundial había finalizado y decidió con el comité acercarse al presidente Alessandri para devolver el dinero que había prestado el Gobierno para la realización del torneo, pero él expresó: «El Mundial, señores, se hace en Chile, sí o sí». Esta frase tiene su origen en el título de una entrevista hecha a Dittborn por el periódico local El Mercurio.
Sep 14




